Aylén Almendra

1990. Reside en Chilecito La Rioja. Artista visual. Diseñadora multimedia (UNLaR 2015)

Investiga tecnologías digitales y analógicas de captura de imagen cuyos soportes utiliza para reflexionar sobre la relación entre el tiempo, el espacio y la naturaleza.

aylenalmendra@gmail.com

Premios- obras seleccionadas

2020 – Premio BIT Federal. Bienal BIT 3° Edición Mundos Transmutados.
2020 – Selección. Cantata Riojana con nombre y apellido. Convocatoria 18° Feria del Libro La Rioja.
2019- Selección. Imaginarios virtuales, videoarte, net-art y videominuto. Museo de Bellas Artes Franklin Rawson. San Juan
2013 – Programa Interfaces. Cultura Nación. Puerto Madryn-La Rioja
2012 -Selección. Videofest Encuentro Internacional de artistas audiovisuales. Espacio Cultural Museo de las Mujeres. Córdoba
2012 – Beca. Taller de trabajo y teoría para artistas contemporáneos. Fondo Nacional de las Artes
2010 – Beca. Taller de análisis y seguimiento de obra. Fondo Nacional de las Artes
2010 – Selección. Sitios Tangentes. Proyecto de intervención urbana. Tucumán

Muestras – Participaciones

2020 – Creación de imagen institucional para MUMO- Museo de artes y arqueología Molino San Francisco. Chilecito La Rioja
2019 – Video instalación “AL13”. MIC Secretaria de Culturas. La Rioja.
2018 – “La imagen ostensible” Muestra. Salón Alfio Grifasi. Chilecito La Rioja
2018 – Video instalación. Apertura Salón Regional de Pintura. Secretaria de Culturas. La Rioja.
2018 – Video instalación. Apertura Salón Regional de Pintura. Secretaria de Culturas. La Rioja.
2016 – “Super VHS” Muestra individual. Sala Secretaria de Culturas. La Rioja.
2016 – “El otro soy yo” Muestra colectiva. Cooperativa Amalaya. Itinerante
2015 – Disertante. Tecnolab, Laboratorio de Experimentación Artístico Tecnológica. La Rioja
2012 – “Minidata” Muestra. Galería Castillo Arte contemporáneo. Catamarca
2011 – “Ciclos de vida” Muestra colectiva de fotografía. Cámara de Diputados La Rioja.

«La apropiación de la tecnología
La tecnología se ha implantado en nuestras vidas hasta el punto de que es difícil pensar un mundo sin ella. Modernidad y tecnología parecen ser sinónimos en el inconsciente social. Nos atraviesa, y pese al festejo apologético pro-tecnológico generalizado, muchos pensadores han visto en ello un peligro extremo. Pero también se ha sugerido: “en el peligro esta lo que salva”.  
La tecnología facilita la vida pero también transforma su sentido. El mecanismo se invierte y en ciertos aspectos esenciales terminamos viviendo para ella, siéndole útil, transformándonos en su herramienta. El dispositivo tecnológico no radica en esas series de objetos novedosos que se van perfeccionando y administrando sin pausa, sino que radica, como bien lo señaló Vilém Flusser, en torno a estos aparatos y no dentro de ellos. Se trata de pensar cómo, por ejemplo una cámara fotográfica, modifica y organiza el mundo en función de ella. El aparato va más allá de la mera cámara, convirtiéndose en un eje sobre el cual comienzan a girar las cosas y nosotros como elementos de ese dispositivo. De ser un “medio” pasa a ser un “fin” en sí mismo. Estamos atravesados, somos tecnología, pero aún queda algo en juego, un margen, un espacio, una esperanza de emergencia.
El arte de las nuevas tecnologías afronta directamente el peligro y juega con él, en busca de “lo que salva”. No se trata del juego banal, del mero divertimento que proponen los medios. Se trata del juego en un sentido liberador. Se trata del arte. Se trata justamente de apropiarse de dispositivos tecnológicos propiamente utilitarios para desarmar sus sentidos, sus mecanismos, no sólo internos, sino de los mecanismos de sentido que se establecen en derredor y que van cerrando las posibilidades del juego.
(…)
En la obra de Aylén Almendra la tecnología mira hacia la naturaleza, hacia el origen de su naturaleza. A través de ella retomamos los elementos simples, los minerales, el aparente despojo, la lejanía vista a través de un espejo que devuelve a la ilusión, contradiciendo al dispositivo mismo y re-preguntándose por él, por la relación propia, quizás opuesta, quizás no, entre naturaleza y tecnología como espacios de hábitat y pertenencia. En el medio ella, nosotros, buscando nuestro origen, nuestro destino.
El arte es la esperanza de la tecnología porque en ella radica la posibilidad de lo impredecible.»

Cecilia Rosso – Ciro del Barco. Muestra Minidata Galería Castillo. Catamarca

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